Las tuberías de acero inoxidable superdúplex S32750 y S32760 son una de las opciones mas seguras para equipos que operan a alta presión, con fluidos corrosivos y en ambientes extremos. Su desempeño se debe a una microestructura equilibrada entre (50% ferrita y 50% austenita) y a una composición química especial, que le permite resistir ambientes agresivos con cloruros.
Composición química (explicada sin tablas)
El superdúplex S32750 tiene un alto contenido en cromo que oscila entre 24-26%, lo que le da una excelente resistencia a la oxidación y a la corrosión localizada. El níquel está aproximadamente entre 6 y 8%, lo que aporta estabilidad a la fase austenítica. Mo, con un 3-5%, incrementa de forma significativa la resistencia a pitting en medios clorados. También contiene nitrógeno (entre 0.24 y 0.32%), el cual incrementa la resistencia mecánica y la resistencia a la corrosión bajo tensión.
La química del S32760 es idéntica, salvo que acumula dos elementos más clave: cobre y tungsteno. Ambos mejoran el comportamiento en ambientes sumamente agresivos tales como soluciones ácidas o con Cloruros en elevadas concentraciones. El nivel de carbono, silicio, fósforo y azufre es mantenido muy bajo para prevenir fragilidades o problemas con soldadura.
Comportamiento mecánico de las tuberías superdúplex
Las tuberías de acero superdúplex proporcionan una excelente combinación de resistencia y ductilidad. La resistencia a strech de la pared está normalmente entre 750 y 800 MPa lo parámetro permite su uso en sistemas de alta presión con pared fina. El límite de fluencia es igual de impresionante, siendo más de 550 MPa y, por tanto, soportan altas cargas antes de sufrir un daño permanentemente.
A pesar de su alta resistencia, tienen suficiente ductilidad y el alargamiento habitual está comprendido entre el 15 y el 25%. Esto permite que sean fabricados, doblados e instalados sin temor a que se fracturen de manera fragile. Tiene también alta dureza, lo que permite que las tuberías tengan buen comportamiento frente al desgaste, a la abrasión y a la erosión inducida por fluidos cargados con partículas.
El comportamiento a variaciones de temperatura es estable: al vacío son muy tenaces inclusive a bajas temperaturas y son capaces de soportar impactos y vibraciones típicos de las plataformas marinas, sistemas de bombeo y circuitos de alta energía. Su resistencia a la corrosión bajo tensión y a la fatiga por cloruros es superior a la de los aceros inoxidables convencionales.
